Desde Puerto Rico llegó a Nueva York a los nueve años de edad y desde entonces el Bronx fue su vida. La gran manzana vio crecer a un hombre que fue plasmando las realidades de la gente común y corriente en unas verdaderas esculturas llenas de vida y colorido.
Rigoberto Torres no se ha ido por lo clásico, no ha elegido el mármol ni el bronce. No ha elegido grandes temas de pensamiento o influencias superiores para su obra artística. Rigoberto Torres decidió ser escultor, pero a su estilo, con su técnica y su propia filosofía. Su obra es-cultura popular y social.
Su trabajo está cargado de realismo social, de color original, de la calle, de pueblo. Varios países del mundo han ido conociendo a un hombre sencillo, amable, preocupado por lo cotidiano. Rigoberto convierte cada obra en un verdadero tratado antropológico sin necesidad de escribir grandes tesis. Sus aliados para comunicar los pensamientos a través de su escultura son la fibra de vidrio, el yeso, la madera y las pinturas tanto para interiores como para exteriores.
Estar cerca de una escultura de Rigoberto Torres tranquilamente puede llegar a darle la sensación de estar con la persona o el elemento allí representado. Es el magnetismo de la realidad virtual. Simplemente es el lenguaje de los gestos plasmados en un momento de la historia, es también el poder y la magia del color.
Recientemente Rigoberto Torres ha elegido a Orlando como su nueva casa y desde su llegada ha sido muy afortunado de que tanto ésta ciudad, como el Museo de Arte de Orlando, le hayan abierto sus puertas para dar a conocerse. Actualmente en estos dos lugares se puede descubrir un poco más sobre la obra artística de Torres.
Disfrute de algunos de los momentos más memorables que Rigoberto Torres, nuestro invitado al Rincón de Artistas, ha compartido con OrlandoCultural.com en el Reporte Visual, AudioNota y VideoNota adjuntas. Manos a la obra. - OrlandoCultural.com - |